No sabemos con precisión cuándo se creó el cargo de sheriff, pero estimaciones conservadoras lo sitúan en algún momento anterior a la conquista normanda de Inglaterra. Cuando Guillermo el Conquistador cruzó el Canal de la Mancha, encontró el campo ya dividido en unidades administrativas llamadas "shires", y dentro de cada "shire" había un "reeve" cuya responsabilidad era dirigir los asuntos del Rey.
Estos alguaciles no solo recaudaban impuestos, sino que también mantenían la paz del Rey. Tenían la autoridad para lanzar el “grito de alarma” (Hue and Cry) para la persecución de ladrones y otros criminales. Todos los que oían ese grito estaban obligados y por honor debían unirse a la persecución hasta que el bribón fuera capturado o el alguacil cancelara la búsqueda.
Después de 1066, Guillermo se apropió del cargo de *shire reeve* y en poco tiempo, las dos palabras se unieron. El *shire reeve* se convirtió en el sheriff.