El condado de Madera ha sido, en general, un lugar que ha respetado la ley. La mayor parte del tiempo, la ley y el orden han prevalecido. Sin embargo, de vez en cuando, la gente ha tomado la justicia por su mano usando una soga y el árbol más cercano para administrar justicia al viejo estilo de los pioneros. Nuestra historia local está llena de tales linchamientos.
La primera horca que tuvo lugar dentro de los límites de lo que hoy es el condado de Madera ocurrió en 1863, cuando un tal A. L. Dixon fue colgado en algún lugar entre Coarsegold y el río Fresno. Formaba parte de una banda de ladrones que había infestado la zona durante algún tiempo, saqueando los campamentos mineros y las tiendas. Los forajidos se limitaban principalmente a robar a los chinos, ya que eran los menos propensos a tomar represalias. Sin embargo, finalmente los ciudadanos se hartaron, se organizaron y fueron tras la banda, de la cual todos escaparon excepto Dixon. Lo colgaron del árbol más cercano y luego lo enterraron cerca. Su tumba aún estaba marcada hasta 1900.
Al año siguiente tuvo lugar otro linchamiento en las montañas, y este también fue por robo. James Rains fue sorprendido robando en su vecindario. La gente estaba tan exasperada por los robos y las depredaciones, que decidieron dar un ejemplo con Rains, así que fue colgado de un árbol en Finegold, a medio camino entre las actuales O’Neals y North Fork.