Fue el 4 de febrero de 1976 cuando ocurrió el terremoto en Guatemala, que mató a miles y dejó a millones heridos y sin hogar.
Poco después de que ocurriera el sismo, John Yakligian, originario de Madero, estaba operando la radioaficionada de su hijo, y los detalles del desastre llegaban uno tras otro, generando una enorme simpatía en el espíritu de John. Tan grande era su empatía por las víctimas de la tragedia que sintió el llamado de ir él mismo a Guatemala y ayudar a los necesitados.
John llamó a un.